¿Hay que hacerse una audiometría de rutina?
Audiometría: las guías no lo recomiendan como estudio de rutina en personas sin síntomas. Se pide para estudiar un síntoma o un factor de riesgo concreto.
- Evidencia
- No se recomienda de rutina
- A quién le corresponde
- cualquier persona adulta, a partir de los 50 años
- Rubro
- Ojos y oídos
¿Para qué sirve?
Es la evaluación de la audición en personas que no notan problemas. Las guías no la recomiendan de rutina; consultá si te cuesta seguir conversaciones, subís el volumen de la tele o te aíslan los ruidos.
¿Entonces cuándo se pide?
No tiene una frecuencia: no es un control que toque cada tantos años. Se pide para estudiar un síntoma o un factor de riesgo concreto, y esa indicación la hace tu médico. Si no tenés síntomas, las guías no lo piden.
Consultá si te cuesta seguir conversaciones con ruido de fondo, pedís seguido que te repitan, subís el volumen de la tele más que los demás o escuchás un zumbido persistente. También si trabajás o trabajaste expuesto a ruido fuerte.
¿Cómo se realiza el estudio?
En una cabina silenciosa y con auriculares, vas indicando cuándo escuchás tonos de distintas frecuencias y volúmenes (audiometría tonal), y a veces palabras (logoaudiometría).
Preparación previa
Conviene revisar antes que no haya un tapón de cera en los oídos.
Por qué es importante
La pérdida de audición con la edad se asocia con aislamiento y peor calidad de vida, y los audífonos la mejoran. Por eso importa consultar ante las primeras dificultades.
Qué dicen las guías
La USPSTF no encontró evidencia suficiente para recomendar la audiometría de rutina en adultos de 50 o más sin síntomas (declaración I). Ante cualquier dificultad para oír, sí corresponde consultar.
Preguntas frecuentes
¿La pérdida de audición tiene que ver con la memoria?
Hay estudios que asocian la pérdida auditiva sin tratar con más aislamiento y deterioro cognitivo, pero todavía no está claro que tratarla lo prevenga. Lo que sí está claro es que oír mejor mejora la vida diaria.
¿Cuánto dura y duele?
Dura unos 20 minutos y no duele: solo tenés que avisar cuándo escuchás cada sonido.