¿Hace falta hacerse un chequeo completo todos los años?
No hay pruebas de que hacerse chequeos generales, la misma batería de estudios para todos, alargue la vida: la revisión más completa sobre el tema, con más de 230.000 personas, no encontró menos muertes. Lo que sí tiene respaldo es otra cosa: una consulta que pida los estudios que te tocan por tu edad, tu sexo y tus factores de riesgo.
Todo esto vale para personas sin síntomas. Si tenés síntomas, una enfermedad como diabetes, hipertensión o enfermedad renal, o tomás una medicación que se controla con análisis, tus controles son otros y los define tu médico.
Qué dice la evidencia
La revisión más completa sobre el tema, de Cochrane (2019), juntó los ensayos que compararon a adultos a los que se les ofrecía un chequeo general con adultos a los que no: 15 ensayos con más de 250.000 personas. Los chequeos no cambiaron la mortalidad total (riesgo relativo 1,00 en 11 ensayos con 233.298 personas; certeza alta) ni la mortalidad por cáncer (1,01; certeza alta), y probablemente tampoco la cardiovascular (1,05; certeza moderada). Tampoco bajaron los infartos, y probablemente tampoco los ACV.
La misma revisión advierte que los daños, como la cantidad de estudios de seguimiento o el efecto psicológico, a menudo no se estudiaron.
Ojo con lo que dice y lo que no. La revisión evalúa el paquete: el mismo chequeo general para todos. No dice que ningún estudio sirva. La mamografía, el PAP o el test de colon tienen sus propios ensayos y sus propias guías, y están en tu lista según tu edad.
Qué dicen las sociedades médicas
- Sociedad de Medicina Interna General de Estados Unidos (SGIM): dentro de la campaña Choosing Wisely, recomienda no hacer chequeos generales de rutina en adultos sin síntomas (2013). En 2022 lo actualizó: la frecuencia de las consultas tiene que depender del riesgo de cada persona, y en ellas no conviene hacer un examen físico completo ni laboratorio de rutina.
- Médicos de familia de Canadá (Choosing Wisely Canada): recomiendan no hacer un examen físico anual a adultos sin síntomas ni factores de riesgo importantes, y no pedir análisis de sangre anuales de tamizaje salvo que el perfil de riesgo de la persona lo indique.
Y en esta misma guía, casi nada se repite todos los años: los únicos estudios anuales son el test de sangre oculta en materia fecal, una de las opciones para el colon desde los 45, y la tomografía de pulmón para fumadores intensos.
La rutina de laboratorio, análisis por análisis
Esto es lo que suele traer la orden "de rutina" y lo que dicen las guías de cada cosa. El sello es el mismo que usa la lista: te dice qué tan firme es la recomendación.
- Hemograma No de rutina No se recomienda de rutina
- Ninguna guía lo pide como control en adultos sin síntomas, fuera del embarazo. Se pide ante cansancio, palidez o sangrados, o para seguir una enfermedad.
- Glucemia Según riesgo Según factores de riesgo
- Sí tiene respaldo: desde los 45 para todas las personas según el Ministerio de Salud, y desde los 35 si tenés sobrepeso según la guía de EE. UU.; cada 3 años (el Ministerio dice cada 3 a 5).
- Colesterol (perfil lipídico) Según riesgo Según factores de riesgo
- Entre los 40 y los 75, como parte del cálculo del riesgo cardiovascular, cada 4 a 6 años.
- Urea y creatinina (función renal) Según riesgo Según factores de riesgo
- Solo si tenés diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular o antecedentes familiares de enfermedad renal.
- Hepatograma No de rutina No se recomienda de rutina
- Ningún organismo lo recomienda como control en personas sanas. Lo que sí tiene respaldo para el hígado son los tests de hepatitis C, una vez en la vida, y de hepatitis B. Ver Test de hepatitis C.
- Orina completa No de rutina No se recomienda de rutina
- La USPSTF desaconseja buscar bacterias en la orina de personas sin síntomas, salvo en el embarazo.
- TSH (tiroides) No de rutina No se recomienda de rutina
- La USPSTF considera insuficiente la evidencia, y la guía canadiense recomienda en contra de medirla en adultos sin síntomas (recomendación fuerte).
- Vitamina D No de rutina No se recomienda de rutina
- La USPSTF considera insuficiente la evidencia, y la Endocrine Society sugiere no medirla de rutina en adultos de hasta 74 años.
- PSA Moderada Recomendación moderada
- Es una decisión compartida con tu médico: la guía de EE. UU. la ubica entre los 55 y los 69, y el Ministerio de Salud plantea la conversación desde los 50. Desde los 70, la USPSTF lo desaconseja.
- Electrocardiograma No de rutina No se recomienda de rutina
- En personas sin síntomas y con riesgo bajo, la USPSTF recomienda no hacerlo (grado D): los falsos positivos llevan a estudios invasivos.
- Ergometría No de rutina No se recomienda de rutina
- La misma recomendación en contra del electrocardiograma incluye el de esfuerzo.
- Ecografía abdominal "de control" No de rutina No se recomienda de rutina
- Ninguna guía la pide como control general. La única ecografía de abdomen con respaldo es la de aorta, una vez, en varones de 65 a 75 que fumaron. Ver Ecografía de aorta abdominal.
- Ecografía ginecológica o transvaginal No de rutina No se recomienda de rutina
- La USPSTF desaconseja buscar cáncer de ovario en mujeres sin síntomas: no baja la mortalidad y los falsos positivos terminan en cirugías innecesarias. Ver Control ginecológico integral.
- Radiografía de tórax No de rutina No se recomienda de rutina
- Ninguna guía de esta lista la pide como control. El único tamizaje de pulmón con respaldo es la tomografía de baja dosis en personas con mucha historia de tabaco. Ver TAC de pulmón (baja dosis).
Por qué pedir de más no es gratis
En muchos análisis, el rango "normal" se arma midiendo a personas sanas y deja afuera, por definición, al 5 % de ellas. Por eso, si estás sano y te piden 10 análisis, hasta 40 de cada 100 personas tendrían al menos uno fuera de rango; con 20, hasta 64 de cada 100. En la práctica es algo menos, porque varios análisis se mueven juntos. Un valor fuera de rango no quiere decir que estés enfermo, pero tampoco se ignora: lo interpreta tu médico, que muchas veces lo repite.
Cada valor dudoso pide una explicación: repetirlo, sumar estudios, a veces una imagen o una biopsia. En una encuesta a 376 médicos clínicos de Estados Unidos, casi todos (99 %) contaron que alguna vez vivieron una "cascada" de estudios después de un hallazgo casual. Dos de cada tres dijeron haber visto que eso les causó angustia a sus pacientes, más de la mitad, gastos, y cerca de uno de cada seis, algún daño físico.
Entonces, ¿qué sí?
Una consulta periódica, no necesariamente anual. En la consulta, lo que tiene respaldo es medir la presión: una vez por año desde los 40 o si tenés factores de riesgo, y cada 3 a 5 años entre los 18 y los 39 si siempre te dio normal. También que te pregunten si fumás y cuánto tomás, y, si tu índice de masa corporal es de 30 o más, que te ofrezcan un programa de alimentación y actividad física.
Y que te pidan los estudios que te corresponden, que dependen de tu edad, tu sexo y tus antecedentes: están en la herramienta y en las páginas por edad.
- Estudios preventivos a los 20 años
- Estudios preventivos a los 30 años
- Estudios preventivos a los 40 años
- Estudios preventivos a los 50 años
- Estudios preventivos a los 60 años
- Estudios preventivos a los 70 años
- Estudios preventivos a los 80 años
- Estudios preventivos a los 90 años
¿Y el examen preocupacional?
Mucha gente asocia "hacerse todo" con el examen preocupacional, que incluye examen físico, radiografía de tórax, electrocardiograma y análisis. Lo fija la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (Resolución SRT 37/2010) para decidir si alguien es apto para un puesto: es un examen laboral, no una guía de prevención.
Preguntas frecuentes
Si me siento bien, ¿cada cuánto tengo que ir al médico?
No hay un intervalo único. La consulta periódica tiene sentido cuando hay algo que hacer en ella: un estudio que te toca por edad, una enfermedad que controlar, factores de riesgo que revisar. Por eso su frecuencia depende de tu edad y de tu salud, no del calendario.
Me salió un valor fuera de rango, ¿me tengo que preocupar?
No necesariamente, pero tampoco se ignora. En muchos análisis, más o menos 1 de cada 20 resultados de una persona sana cae fuera del rango de referencia por azar. Tu médico lo interpreta con tu historia; muchas veces alcanza con repetirlo.
¿Qué incluye un análisis de sangre de rutina?
Suele incluir hemograma, glucemia, colesterol, urea, creatinina, hepatograma y orina, y a veces TSH y vitamina D. De esa lista, solo la glucemia y el colesterol se recomiendan a la población general a partir de cierta edad; el resto se pide cuando hay una razón. Y hay tres análisis que casi nunca vienen en la orden de rutina y sí te corresponden al menos una vez: VIH, hepatitis C y hepatitis B.
¿Sirven los "check up" que ofrecen algunas clínicas?
Depende de cómo estén armados. Si son una batería fija igual para todos, con electrocardiograma, ergometría, ecografías y laboratorio completo, hacen justamente lo que las guías desaconsejan. Si se arman con tu edad y tu riesgo, pueden ser útiles.
¿Hacerse estudios de más puede hacer mal?
Puede. Un resultado dudoso lleva a repetir análisis, a sumar imágenes y a veces a procedimientos invasivos, con sus riesgos, la ansiedad de la espera y el costo, sin que eso mejore tu salud.